LUISÁNGELA DELGADO
FOTO: ARCHIVO
Ciudad Guayana.- A la sala de emergencias de la clínica Unare, llevaron cargado a Ricardo Garrido Navas, de 29 años de edad. Tenía dos proyectiles, uno en el intercostal derecho y otro en la pierna de este mismo lado.
Mamá de la víctima estaba en el pasillo esperando saber sobre el estado de salud de su hijo. Ella fue una de las personas que lo llevó al centro clínico. Estaba temblando de los nervios. No veía el momento en el que salieran los especialistas y le dijeran que todo estaba bien, pero no fue eso lo que sucedió.
A los pocos minutos, los galenos le informaron que no pudieron hacer nada para salvarle la vida a su hijo porque había ingresado sin signos vitales. En ese entonces, ella se desplomó al suelo a llorar.
Se supo que quien lo asesinó es Alexander Pacheco Gómez, sargento segundo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), del Destacamento 625, ubicado en Castillito.
El castrense se entregó de manera voluntaria a los detectives del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), de la División Contra Homicidios.
Salió a comprar licor
Ricardo Garrido Nadas, salió a tomar en casa de un amigo junto a otros compañeros a pocas cuadras de su residencia, ubicada en Unare I, el domingo en horas de la tarde.
A la 1:00 de la madrugada de este lunes, pasó por su residencia a buscar dinero. Le dijo a su mamá que iba por más licor. Para ese momento, estaba con dos amigos.
Progenitora de la víctima, cuenta que le pidió a Ricardo que no salieran porque era muy tarde, pero él muy tomado le contestó que regresaban rápido.
Su plan no resultó como lo pensó.
El trío emprendió su ruta. Cuando consiguió la bebida de regreso, los tres cruzaron para tomar la vereda 11, del referido sector, supuestamente Ricardo, comenzó a silbar frente a la casa de una “enamorada”, pero como la mujer no salió, decidieron volver.
A pocos metros para salir de la calle, se toparon con el efectivo vestido de civil, quien estaba llegando a su hogar.
Según, el funcionario notó que los tipos estaban en actitud sospechosa, pero siguió su rumbo hasta que escuchó los gritos: “mátalo, mátalo”. Entonces, pensó que iba a ser atacado, se giró, desenfundar su arma de fuego y la accionó en dos oportunidades dejando abatido a Ricardo.
Los amigos del baleado no podían creer lo que estaba sucediendo. Por varios minutos no se movieron. Salieron del lugar, porque aparentemente, el GNB golpeó a uno en la cara y le gritó que corrieran.
Los dos sobrevivientes al ataque emprendieron la huida hasta la casa del infortunado para avisar a sus dolientes. Cuando regresaron al sitio, lo levantaron y llevaron a la clínica.
El occiso era padre de familia. Tenía tres niños; de 10, 5 años y 4 meses de edad.
No tenía trabajo estable. Algunas veces se dedicaba a laboral como taxista.
Era el último de cinco hermanos. A tres de sus parientes los asesinaron hace varios años atrás. También por muerte violenta.
Sospechosos
Se supo que el uniformado residía en la comunidad desde hace pocas semanas y estaba alerta ante cualquier irregularidad, porque su esposa le había comentado que vio a unos sujetos con actitud sospechosa por varios días rondando su vivienda.
Al parecer, fue por eso que decidió disparar. Posiblemente, pensó que iba a ser atacado.
En las siguientes horas, Alexander Pacheco Gómez, será presentado ante los tribunales para que responda por el asesinato del hombre de 29 años de edad.
Confiscaron
Tras la entrega del sargento segundo, los sabuesos confiscaron un arma de fuego marca Beretta, modelo 92 FS, calibre 9 mm, serial J37256Z; con la que le disparó a Ricardo.
from Soy Nueva Prensa - Sucesos http://ift.tt/2CmrDz7








Comentarios: