Su partida deja un profundo vacío en las aulas, en los escenarios y en cada rincón donde su talento, humildad y vocación lograron sembrar amor por la música y las tradiciones venezolanas. Más que un maestro, Resplandor fue un formador de generaciones que encontraron en el arte una herramienta de transformación y esperanza.
Conocido por su rectitud, disciplina y compromiso con la cultura, el Maestro Resplandor dedicó gran parte de su vida a enseñar no solo teoría musical, sino valores humanos que marcaron a cientos de jóvenes en Upata. Su legado trascendió el pentagrama y se convirtió en referencia ética para músicos y cultores de toda Guayana.
En el municipio Piar, su nombre quedó ligado a la excelencia académica y al impulso cultural de la región. Quienes compartieron con él lo recuerdan como un hombre noble, paciente y apasionado por transmitir conocimientos a las nuevas generaciones.
“La cultura de Upata pierde un baluarte, pero el cielo gana una orquesta”, expresaron allegados y miembros del sector cultural, quienes destacaron que su obra seguirá viva en cada melodía y en cada estudiante inspirado por su ejemplo.
Hoy, Upata no solo despide a un músico. Despide a un hombre cuya luz seguirá guiando los pasos de quienes creen en la cultura como bandera de identidad y libertad.
Descansa en paz, querido Maestro Ángel Resplandor. Tu legado será eterno en el corazón de Guayana.









Comentarios: